Recuperar y vivir
Descansar también tiene que caber en la semana
De dejar la noche para lo que sobrara a poner límites al «solo un vídeo más». Hábitos y recuperación alrededor del entrenamiento.

Al sueño llegué tarde. Primero miré la comida, el movimiento y la fuerza. Las noches eran ese tramo que se arreglaba con un café al día siguiente. Un plan brillante, salvo por la parte de que el día siguiente también tenía noche.
Acostarme no era dormirme
En los comienzos de mi cambio había horarios irregulares, preocupaciones dando vueltas y móvil en la cama. Mi estimación de las horas de sueño no siempre coincidía con lo que estaba pasando.
Empecé a bajar luces y ruido antes de acostarme, a sacar las pantallas de la cama cuando podía y a escribir lo pendiente para mañana. También presté atención al café tardío y a las cenas. Son cambios de aquella etapa, no una descripción de mis horarios actuales.
Recuerdo más energía por la mañana y mejor humor. A la vez estaba cambiando la alimentación y el movimiento: no puedo separar cuánto aportó cada cosa.
El vídeo que dura cuarenta minutos
«Solo un vídeo más» tiene una habilidad extraordinaria para durar cuarenta minutos. Al día siguiente aparece el comité de negociación: mañana me organizo, mañana me acuesto antes. Mañana es un lugar estupendo para esconder decisiones.
Si reconoces esa inercia, prueba a decidir antes de la noche qué vas a cerrar y qué puede esperar. Preparar el material de mañana, anotar una tarea pendiente y elegir dónde dejar el teléfono son decisiones de organización. No requieren comprar otro dispositivo.
Si necesitas tener el móvil cerca por cuidados o seguridad, adapta la idea: quitar avisos innecesarios puede ser más viable que sacarlo del dormitorio.
Mirar el entrenamiento y lo que lo rodea
Una semana con fuerza, carrera y clases de HYROX ocupa más que las horas de sesión. También hay desplazamientos, comidas y responsabilidades. Si todo entra a costa de alargar cada noche, la agenda merece otra mirada.
Para revisarla, anota qué retrasó la hora de acostarte y cómo te encontraste al día siguiente. Distingue si tenías sueño y seguiste conectado o si intentaste dormir y no pudiste. No necesitas vigilar cada minuto ni perseguir una puntuación perfecta.
Cuando cerrar el móvil no basta
Posponer el sueño e intentar dormir sin conseguirlo son problemas distintos, aunque pueden coexistir. Si el mal descanso persiste o afecta a tu vida diaria, consulta. Los ronquidos con pausas respiratorias o ahogos también merecen valoración.
El NHLBI recoge hábitos de descanso y tratamientos del insomnio. Un dormitorio tranquilo y oscuro y horarios relativamente estables pueden ayudar; para el insomnio de larga duración, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio suele ser la primera opción. No cambies una medicación pautada por tu cuenta.
Mi semana tiene distintos tipos de entrenamiento. Darles sitio no significa que cualquier hueco restante tenga que llenarse con otra tarea.