Mi recorrido
De volver a cuidarme a querer competir
El cambio empezó el 9 de mayo de 2025. Primero fueron los hábitos; después llegaron la fuerza, Valhalla y un dorsal que abrió otra etapa.

Estaba en un ensayo, clarinete en mano, cuando tuve mi momento de «hasta aquí». Llevaba tiempo notándome pesado y menos ágil. También llevaba tiempo comprando alguna camiseta de una talla mayor «porque esta marca talla pequeño». No era la marca. Era yo.
Información no me faltaba. Vídeos, artículos, podcasts… tenía medio máster en consumir contenido. Me faltaba la parte que no se podía delegar: hacer algo con él.
9 de mayo de 2025: el comienzo
Ese día decidí pasar a la acción. Empecé a moverme con más constancia, simplifiqué la comida e hice sitio a la fuerza. También probé el ayuno intermitente. Fue una elección de aquella etapa, no un requisito para cuidarse ni la identidad de esta web.
No cambié una sola cosa. Por eso no puedo adjudicar el resultado a un horario de comida o a un ejercicio concreto. Lo que sí recuerdo es el paso de estar siempre preparando el comienzo a tener algo que repetir al día siguiente.
Los kilos cuentan una parte
En aquella etapa pasé de 92,5 a 74 kg: unos 18 kilos en seis meses. Son datos históricos de mi proceso, no mi peso actual ni una meta para quien lea esto.
La cifra se veía desde fuera. Por dentro había otras cosas: volver a moverme con ganas, sentirme menos pesado y recuperar interés por el deporte. No todas cabían en la báscula.
Cuando el cambio empezó a notarse llegaron las preguntas. «¿Qué estás haciendo?» Y después: «¿Pero comes?» Como si hubiera descubierto la fotosíntesis humana.
Una web para no contar siempre lo mismo
De tanto repetir la conversación pensé que podía contarlo una vez, con calma. Así que hice lo que haría una persona práctica, con un puntito de desequilibrio funcional: en vez de explicarlo en dos frases, me monté una web.
ViveConUve nació para poner en orden lo que estaba haciendo, lo que me costaba y lo que iba aprendiendo. También para acordarme de ello cuando reapareciera mi versión de «ya lo retomo el lunes».
Volver no era empezar de cero
Yo ya había corrido durante años. Había entrenado, usado planes y participado en carreras. El regreso fue distinto: paseos, tramos de caminar y correr, compañía y fuerza con los Bicharrac@s. No necesitaba examinarme cada día contra el corredor que había sido.
La organización tampoco era una semana perfecta: reservar tiempo para entrenar, caminar en los recados y aprender a cerrar las tareas por la noche. Esa base hizo sitio al deporte; no era todavía una preparación híbrida.
Marzo y junio de 2026: cambia la pregunta
En marzo entré en Valhalla Box. Buscaba nuevos estímulos. Encontré ejercicios que me pusieron en mi sitio y gente que me contagió las ganas de competir.
El 13 de junio llegó AthlonX Córdoba, mi primera competición híbrida. La historia incluye un podio, pero también dos vueltas sin completar y seis minutos de penalización. Si solo cuento la medalla, falta lo que más me enseñó.
Ahora la pregunta ya no es cuánto quiero pesar. Es cómo quiero entrenar, qué necesito mejorar y cómo hacer sitio a la recuperación para seguir compitiendo. El cambio físico fue el comienzo de la historia. No quiero quedarme viviendo en el antes y el después.
La siguiente parte está en mi semana de entrenamiento híbrido.